Valentín Sarabia (Investigador – Director Murcia Misteriosa)

Mucho se ha escrito sobre el abandonado Sanatorio Antituberculoso de Sierra Espuña, un edificio emblemático en la Región de Murcia. Un sanatorio que suscita gran interés por su historia y leyendas, tanto para curiosos que se aventuran en recorrer su interior, como para personas aficionadas al urbex (exploración urbana de abandonados) como al mundo de la fotografía.

Leyendas de todo tipo se cuentan, se rumorean sobre su “fenomenología paranormal” que encierra el abandonado sanatorio, pero lo cierto es, que sólo los testimonios, las fuentes históricas y documentos son los que realmente nos dan a conocer su auténtica historia acercándonos a la verdad. Y hablando de una forma antropológica es muy distinta a la que se cuenta hoy día. Aunque no es menos cierto, que mi interés sobre el mismo, fue precisamente esas leyendas y sucesos extraños que aseguran que acontecen en su interior, y que como ya supongo que sabrás, es una de mis pasiones, la investigación de “fenómenos extraños”.

A principios del año 2000 comencé con una investigación personal y, tras 15 años de investigación sobre el sanatorio y todo cuanto lo envuelve, dio como resultado una película documental que estrené en 2015 con una gran expectación y reproducciones en línea. Te aseguro que, tras la recopilación de toda la documentación, fotografías, entrevistas… la idea que tenía sobre este lugar cambió por completo.

En este artículo, te muestro gran parte de la documentación recopilada en mi investigación, como los testimonios de forma directa de personas que vivieron y conocieron el sanatorio en sus distintos usos que se le dio lo largo de su historia. Primero como sanatorio, después como escuela hogar y finalmente, como albergue juvenil.
Para ello retrocedemos en el tiempo y comenzamos desde el principio, su construcción. Debido a la demora en años en su construcción y diversos contratiempos, resumiré e iré a los momentos más destacados.

CONSTRUCCIÓN

En las retinas de mujeres, hombres e incluso niños, quedaron grabadas estas imágenes para el resto de sus vidas. Para la mayoría fueron las últimas escenas o capítulos que vivieron en vida, para unos pocos, el terrible recuerdo, imposible de olvidar grabado en lo mas profundo de su ser.

Meses y años de sufrimiento. Donde la muerte campaba a sus anchas, causando estragos entre la población mundial en forma de enfermedad contagiosa y letal en el 70% de los infectados. Con el agravante e impotencia, de no existir cura alguna.

Historias que con el paso del tiempo quedaron en el olvido. Historias y hechos con nombre y apellidos, sin distinciones entre razas o clases sociales. Cualquiera podía sucumbir ante ella. La Tuberculosis.

A principios del S XIX, los médicos defendían que en los enfermos por tuberculosis el corazón no era capaz de bombear sangre por los pulmones, favoreciendo el depósito de los tubérculos. De ahí la idea por parte del doctor alemán Herman Brehemer, de llevar a los enfermos a un lugar muy por encima del nivel del mar, disminuyendo así la presión atmosférica, ayudando al corazón en aumentar la función cardiaca y con ello la circulación pulmonar. Complementando con una rica y abundante dieta para fortalecer el corazón y mejorar el estado físico del enfermo.
De ahí que el doctor Brehemer, fundase el primer sanatorio para tuberculosos en un hotel de alta montaña en Silesia, en los Alpes germanos.

El sistema sanatorial se implanta rápidamente en Europa y en todo el mundo. El aislamiento de los enfermos en lugares apartados de las poblaciones, el aprovechamiento de los beneficios del aire puro de la sierra y los largos baños de sol, eran los factores más importantes. Pero, lo que la mayoría de la gente desconoce es la verdadera causa o factor del por qué los sanatorios se construyen en zonas de alta montaña.

El sanatorio antituberculosos de Falkestein sería el modelo aquitectónico como terapéutico del resto de sanatorios antituberculosos pulmonares del S.XX como así se estableció en 1899 en el primer congreso internacional de la Tuberculosis celebrado en Berlín. Edificios aislados autosuficientes para evitar contagios, en bloque lineal, a su vez con el pasillo también lineal al norte, con las habitaciones orientadas al sur y grandes ventanales para aprovechar mejor los beneficios de la luz solar. Donde los enfermos en sus tumbonas llevaban a cabo su reposo y baños de sol respirando el aire puro de las montañas, junto a una dieta abundante.

El primer sanatorio popular en España fue el Porta Coeli en Valencia, a principios del siglo pasado. Junto a los sanatorios y preventorios, se abren sanatorios marítimos infantiles, para niños enfermos con problemas óseos por tuberculosis. Basados en los beneficios del sol y sales del mar, para la calcificación de las lesiones óseas. El primer Sanatorio Marítimo de España, fue el de Santa Clara, en Chipiona.


1913 -1916

Pasaron unos cuantos años desde que se ideara el proyecto hasta que se colocó la primera piedra del sanatorio.

Debido a la propagación de la enfermedad por todo el territorio español, y por ello, a la necesidad de disponer de un sanatorio para albergar a los enfermos por tuberculosis de la Región de Murcia, se fundó el Patronato Benéfico-Social del Sanatorio de Sierra Espuña en 1913, con el fin de construirlo. Encabezado por el hermano de D. Juan de La Cierva, D. Isidoro de La Cierva y Peñafiel.

Un  conocido abogado que se ganó el respeto y admiración de los murcianos, de todas las clases sociales como todos los partidos políticos, incluidos los más alejados a su política,  por su esfuerzo dentro del ámbito de la política en la mejora de la Región de Murcia, especialmente en el terreno cultural.  Como la consecución de la universidad de Murcia, la mejora del museo provincial, el Conservatorio, centros instructivos para la clase obrera, promovió el movimiento juvenil de exploradores de España en Murcia, y como esfuerzo y proyecto personal, el Sanatorio Antituberculoso de Espuña.  

Finalmente se cedieron los terrenos para la construcción del que sería uno de los sanatorios de España más modernos en lucha contra la tuberculosis, contando con todos los avances y materiales para la época. Noticia de la cesión de los terrenos en prensa.

El lugar elegido, fue sierra Espuña a 730 metros de altura sobre el nivel del mar, en el conocido Llano de la Perdiz, perteneciente al término municipal de Alhama de Murcia, donde crecía la joven vegetación tras la reforestación realizada unos años atrás por D. Ricardo Codorníu. Allí se daban todos los factores requeridos por el sistema sanatorial, siguiendo el procedimiento del régimen. El encargado del proyecto y diseñador del edificio sería el reconocido arquitecto Pedro Cerdán.

Durante toda sus construcción y de forma mensual aparecían en los periódicos de la época todas las cuentas de dicha asociación. Se realizaron obras benéficas en el teatro Romea, corridas de toros como diversos eventos en la región para la recaudación de fondos.

En julio de 1917, se colocó la primera piedra del Sanatorio Antituberculoso de Espuña. El arquitecto encargado y que diseñó tal proyecto fue Pedro Cerdán.

“En los llanos de la Perdiz, partido rural Espuña, termino municipal de Alhama, provincia de Murcia, siendo las seis de la tarde, del día ocho de julio de mil novecientos diez y siete, el Excmo. e Ilmo. Sr. Obispo de la diócesis de Cartagena P. Vicente Alonso Salgado, bendijo y coloco la primera piedra del sanatorio-hospital-antituberculoso, que ha de construirse en el presado sitio con el capital de la Asociación fundadora de dicho establecimiento”.

Aunque siempre hubo contratiempos en su construcción por el mal tiempo en Sierra Espuña.


El 25 de julio de 1928, a las 20 horas se lleva a cabo la bendición de las obras tras la finalización de la techumbre, realizándose un gran evento para el momento. 500.000 pesetas de la época era lo gastado hasta el momento en la obra del inmenso sanatorio.

“Murcia, 25 julio. A las seis de la tarde y con asistencia de todas las tropas (Scouts), escolares, presa, numerosas familias y las personalidades venidas de Murcia y que corrieron a la conferencia del señor García Villalba, se celebró solemnemente el acto de bendición la cubiertas del Sanatorio Antituberculoso de Espuña.

El Provisor del Obispado en representación del Prelado de la Diócesis, se revistió de capa y procedió, ayuda del capellán , a la bendición de la techumbre del hermoso edificio enclavado en el más estratégico sitio de la Sierra.

Terminada la bendición don Isidoro de La Cierva expone que en nombre del señor Obispo, entusiasta de los exploradores y del Sanatorio, viene este acto el Provisor del Obispado y Prelado doméstico señor Álvarez Caparrós, sacerdote ejemplarísimo, hombre de gran cultura y de un corazón inmenso propicio a todo sentimiento d caridad.

Los exploradores cantan el himno que la banda de música interpreta y el señor Cierva da vivas a la Reina Victoria, a España y al rey que son contestados con entusiasmo”.

“Las obras van bien avanzadas, y han sido bendecidas por el provisor de la diócesis en representación del obispo. Reunirá todos los adelantos modernos, y estará dotado con terrazas para baños de sol, grandes salas, cocinas, comedor, y donde el enfermo podrá dar paseos entre pinares.
Se telegrafió a S.M. la Reina Dña. Victoria dándole cuenta de la ceremonia”

“El sanatorio antituberculoso, que es, según dictamen técnico, por su orientación y altura, uno de los mejores del mundo, y en el que Murcia ha hecho un alarde de su espíritu profundamente generoso, elevando lo que hasta ahora hay construido. Y que puedes decirse que es la parte fundamental, por donativos y suscripciones populares”.

Hasta la fecha del año de 1931, el sanatorio se había construido casi en su totalidad, pero su construcción era demasiado lenta en la necesidad urgente de atender a los murcianos enfermos y por la rápida propagación de la tuberculosis. 13 años habían pasado desde la colocación de su primera piedra.

Paralización de la obras por lluvias y heladas

Pese a las subvenciones del estado, la lenta recaudación de fondos en obras benéficas, los paralización de la obras en invierno por lluvia y nieve en la sierra, como algunos contratiempos de derrumbes accidentales hizo que finalmente se cediera al estado, y éste, concluyera las obra y así su rápida puesta en marcha.

El 26 noviembre 1931 el Sanatorio Antituberculoso de Espuña se cedió al estado. Siendo éste quien finalmente terminara las obras del Sanatorio Antituberculoso de Espuña.

La asociación fundadora del sanatorio Antituberculoso de Espuña, por escritura pública otorgada en Murcia, cede gratuitamente el edificio al estado con todas sus concesiones y derechos, con el fin de agilizar la propia construcción ya con muy poco esfuerzo para el estado. Donde ya se habían recaudado e invertido hasta la fecha la cantidad de 700.000 pts.
Se hace mención del edificio, indicando que contará con todos los adelantos modernos, capaz de albergar ciento diez camas, que según los cálculos cada una de ellas resultará de un coste de 12.000 pts aproximadamente.
Una vez cedido al estado, se realizan obras anexas al sanatorio, como la casa del conserje, donde estaban situadas las cocheras, cuadras, el depósito de cadáveres, y una sala como velatorio, como también un acueducto para la recogida de agua .

El 3 de febrero de 1932, aparece un extenso reportaje sobre la construcción del sanatorio. En él se da todo tipo de detalles sobre sus características, dotaciones materiales modernas con las que contará y su magnífica ubicación.

Periódico ABC – 3 febrero 1932

 En noviembre de 1935, el Sanatorio Antituberculoso de Espuña es inaugurado por el ministro de sanidad y trabajo D. Federico Salmón Amerín.
Tras años de esfuerzo, sacrificio y de lucha a contrarreloj, el propulsor de esta gran labor D. Isidoro de La Cierva, junto a todos los murcianos que de forma altruista colaboraron en las obras o ayudaron con sus donaciones, vieron cumplido al fin su sueño. Una nueva esperanza a la vida donde hacer frente a la temida enfermedad.  Las plegarias al cielo durante años al fin fueron escuchadas. Una obra majestuosa de orgullo murciano como así lo describen las crónicas de la época.

Artículo en prensa del nuevo Sanatorio Antituberculoso Sierra Espuña y equipo directivo y médicos del mismo.

Plaza de médico para el Sanatorio Antituberculoso de Espuña

INTERIOR SANATORIO DE ESPUÑA


En el primer trimestre de 1936, llegaron los primeros enfermos ocupando las plazas libres, que  rápidamente se completaron e incluso saturaron a la dirección del sanatorio debido a la llegada masiva de solicitudes. Ya que el número de camas en la región de Murcia, eran insuficientes. En el primer proyecto, el sanatorio contaría con 110 camas, pero fue modificado finalmente para poder albergar un total de 200. Contando a su vez, con 50 personas en plantilla, entre enfermeros, médicos, personal de servicios, limpieza, cocina…

Carta que recibían los enfermos para ingresar en el
Sanatorio Antituberculoso

           Los enfermos, seguían un régimen estricto, como así regía la cura sanatorial. Una dieta rica y abundante, reposo y largas horas de “baños de sol”.  Muchos de los enfermos, debido a su gravedad, eran aislados en sus propias habitaciones, normalmente en la planta superior, donde también se encontraban los terminales.  Muchos fueron los que se quedaron en el intento de cura. Otros, no aguantaron el estricto internamiento y  abandono  por parte de su familia por miedo al contagio, llevándoles al propio suicidio. Pero si hubo quien, y tras largos años de angustia y agonía, que sanó de esta terrible enfermedad.   

INFORMES MÉDICOS

PERSONAL Y ENFERMOS – DÍA A DÍA

Las fotografías que a continuación te presento, pertenecen al día a día dentro del sanatorio a principios de los años 40 del siglo pasado. Hay que recordar que el acceso al mismo estaba prohibido, los enfermos tampoco podía salir del mismo salvo a su explanada frontal siempre que tuvieran permiso.

Pese a esos momentos que se aprecian en las fotografías de “distensión”, no hay que olvidar el miedo, el drama por el que pasaba el enfermo por culpa de la tuberculosis. Hasta entonces no existía cura y la muerte acechaba casi a diario en su interior.

Fiestas patronales, misas y pequeñas procesiones, se celebraban en el exterior del sanatorio en recuerdo de aquellos a los que la enfermedad les arrebató la vida y, en ruegos de esperanza en su cura de los que aún luchaban contra ella.


VÍDEO ACTUALIDAD Y PASADO SUPERPUESTOS


Muchos de los enfermos, fueron abandonados a su suerte a puertas del sanatorio por su propia familia sin querer saber nada más de ellos, bien por vergüenza o por miedo a ser contagiados. Otros tuvieron el apoyo de su familia en la distancia, sumistrándoles comida y enseres durante su estancia en el sanatorio. Cientos de dramas particulares. Muchos fallecieron en su lucha contra la temida enfermedad de la tuberculosis.

En la prensa de 1937, comienzan a aparecer las primeras esquelas de personas fallecidas a causa de la tuberculosis pulmonar en el sanatorio antituberculosos de Espuña.

Los fallecidos del sanatorio, eran sacados a última hora del día o en la noche, por una puerta trasera hasta la casa del conserje, donde estaba ubicada una pequeña morgue. Se evitaba así, que los enfermos contemplaran tan desoladora escena pudiendo afectar o perjudicar a su recuperación. A la mañana siguiente, la familia del fallecido era avisada para hacerse cargo de todo.

Los que no disponían de recursos económicos eran enterrados en una fosa común den el cementerio de Alhama de Murcia, junto a los fallecidos que no eran reclamados por sus familiares, habían sido abandonados a su suerte tras su ingreso en el sanatorio.

En el interior del cementerio, junto a este monumento dedicado a los que aquí descansan, se encuentran las dos fosas comunes, donde muchos de los enfermos fallecidos fueron enterrados junto a otros vecinos de la villa. Una gran parte de los fallecidos en el sanatorio, se encuentran identificados gracias a la labor altruista de Juan, a la espera de poder encontrar a sus familiares.

Cementerio de Alhama de Murcia – Fosa común.

En el interior del cementerio, junto a este monumento dedicado a los que ahí descansan, se encuentran las dos fosas comunes, donde muchos de los enfermos fallecidos fueron enterrados junto a otros vecinos de la villa.  Una gran parte de los fallecidos en el sanatorio, se encuentran identificados gracias a la labor altruista de Juan, a la espera de poder encontrar a sus familiares.

Juan Fernández (3ª generación familiar como sepulturero) del cementerio de Totana y Alhama de Murcia, en una investigación personal y de forma altruista, ha conseguido poner nombre y apellidos a muchos fallecidos en el sanatorio, enterrados sin identificar en la fosa común, como localizar a personas que perdieron el rastro de familiares enfermos fallecidos.

FRAGMENTO ENTREVISTA


Quiero hablarte ahora, de uno de esos dramas familiares que pude conocer en mi investigación de primera mano. Te presento a Andrés  Conesa, un murciano nacido en la localidad de Lobosillo hace 86 años. A quien vemos emocionarse antes de la entrevista,  tras mostrarle una fotografía del sanatorio en pleno funcionamiento en los años 40.

Con tan solo 15 años, Andrés, pudo verle la cara muy de cerca a la tuberculosis. Su rostro y ojos cansados por el paso de los años, se expresan y nos hablan sin mediar una sola palabra. La angustia y el sufrimiento pueden ser leídos en su mirada. La mirada de la lucha continua e incansable en la ayuda y sanación de su  hermano Manuel, quien enfermó de tuberculosis pulmonar.   

Manuel Conesa, fue operado en los años 40 con urgencia en el sanatorio de la Fuensanta, donde se le practicó una toracoplastia, extrayéndole varias costillas y un pulmón. En un intento de mejorar y salvar su vida, ingresó en 1944 en el sanatorio de Espuña, ya que aún, se desconocía cura alguna para la enfermedad.

Su ingreso duró la escalofriante cifra de nueve años. Imaginen por un momento 9 años, ingresado en un sanatorio en esa época, sin los avances de ahora, y con la incertidumbre día tras día, de saber si sanarás o no. De poder volver a casa con tu familia.

Mientras Manuel permaneció ingresado, Andrés, siendo el menor de los 5 hermanos, con 15 años y tras la muerte prematura de su padre, tuvo que hacer frente en la ayuda del negocio familiar junto a su madre y abuelos sacrificando, perdiendo parte de su juventud.

La familia tuvo que vender gran parte de las tierras de labor que tenían, que junto a las ganancias del negocio familiar, sacaban dinero para poder enviarle a Manuel paquetes de comida, como dinero.

Durante 9 años y dos veces por mes, Andrés, y siempre en bicicleta desde Cartagena a Alhama, visitó a su hermano sin faltar una sola vez, llevándole comida y dinero. Manuel, fue afortunado, otros enfermos que ya habían muerto,  nunca tuvieron visita, ni volvieron a saber de su familia.

Te recomiendo que veas la entrevista completa de Andrés.

ENTREVISTA COMPLETA ANDRÉS

Finalmente el 10 de mayo de 1962  tras 27 años de funcionamiento se decide el cierre definitivo. Gracias al descubrimiento del fármaco, la estreptomicina (fue el primer antibiótico) los enfermos comenzaron a mejorar y el  número descendió rápidamente, lo que hizo que el mantenimiento del sanatorio cada día se hiciera más costoso y menos rentable. . Los últimos enfermos fueron trasladados a distintos centros para continuar con su cura, como lo fue el sanatorio de Albacete, hoy día ya desaparecido, donde fueron la mayoría de ellos.


ESCUELA HOGAR DE ESPUÑA

Pocos meses después de su cierre, el sanatorio fue habilitado para albergar una escuela-hogar para niños desfavorecidos, pese que algunos “investigadores” señalan que fue un orfanato.

Se habilitó la parte central y ala este (derecha) donde estaban repartidas las clases y habitaciones, tanto de profesores como de alumnos. El ala oeste (izquierda) quedó tal como estaba, por lo que muchos de los alumnos que allí estuvieron, según me contaron, en alguna noche sin que se despertaran los profesores, se aventuraban por sus distintas plantas e incluso por el sótano en un acto de valentía y juego de niños.

Todos los ex-alumnos con los que he podido hablar tienen un bonito recuerdo pese a las circunstancias. Todo lo contrario a algunos “investigadores” que hablan de orfanato donde eran maltratados. A continuación puedes ver fotografías de profesores y alumnos durante su estancia interna allí. E incluso la confirmación de algunos de ellos donde el obispo se trasladó hasta el sanatorio, entonces escuela-hogar.

Lorenzo Fernández, fue uno de estos alumnos, desde 1966 a 1971. Así me contó su vivencia en la escuela-hogar de Espuña.

En 1985 se decide cerrar la escuela-hogar de Sierra Espuña, y dos años después se decide convertirlo en un albergue juvenil. Por lo que se inicia una remodelación da las zonas utilizadas para escuela hogar, la parte central y ala derecha.


En julio de 1987 comienzan el reacondicionamiento del sanatorio como albergue. María José Cote, pasó 15 días trabajando en ese reacondicionamiento encargada de los ajardinamientos del sanatorio. En el siguiente vídeo cuenta su vivencia durante esos 15 días en julio de 1987.

Es en esta época comienzan a aparecer testimonios de personas que aseguran haber vivido fenómenos extraños en el interior del sanatorio. Comienzan a generarse decenas de leyendas sobre el mismo.


Antonio Navarro , vecino de Totana fue uno de los jóvenes que estuvo en esas colonias de verano en el sanatorio de Espuña. En el siguiente vídeo nos cuenta cómo fueron esos días.


En 1995, debido a la ausencia de jóvenes durante los veranos posteriores y el coste de mantenimiento del edificio, nuevamente se decide el cierre , pero esta vez su cierre definitivo.

El sanatorio contó con vigilancia durante unos años por una posible reapertura en un nuevo proyecto, pero dicha vigilancia fue retirada y con ello, el principio del fin del Sanatorio Antituberculoso de Sierra Espuña.

Fue desde ese momento cuando aficionados a los lugares abandonados (curiosos, fotógrafos, investigadores paranormales, exploradores URBEX….) comenzaron a visitar el inmenso sanatorio. Las leyendas ya se habían propagado desde su época como albergue, leyendas sobre apariciones de sombras, mujeres de blanco que parecen ser el recuerdo de aquellas monjas/enfermeras, gritos y extraños ruidos…

Otra leyenda conocida, es la existencia de túneles bajo el sanatorio, por donde se dice que sacaban a los fallecidos para que los demás enfermos no contemplasen semejante escena. Lo cierto es, que esa leyenda viene del sanatorio americano de Waverly Hills, donde existía realmente uno de esos túneles. A continuación puedes ver un de los túneles bajo el sanatorio de Espuña, pero como los distintos túneles que existen, corresponden a desagües e incluso alguno servía como pozo/depósito para agua de lluvia y nieve.

SANATORIO ABANDONADO DE WAVERLY HILLS Y SU TÚNEL

VÍDEO DE UNO DE LOS TÚNLES/DESAGÜES DEL SANATORIO DE ESPUÑA

EXPERIMENTACIÓN PARNORMAL

Durante todos estos años, son numerosas la experimentaciones paranormales realizadas en su interior. Bien compartidas con otros amigos investigadores y grupos, o bien en solitario acompañado por mi mujer Mariló.


Lo cierto es, que tras cambiar mi idea sobre las leyendas y misterios del sanatorio de Espuña al conocer su verdadera historia y vivencias de testigos, nunca dejé de lado la experimentación.
Numerosos son los registros de parafonías, saltos de detectores volumétricos como lecturas anómalas EMF (Detectores de Campo Electromagnéticos), como algún que otro sobresalto o hecho “desconcertante” que pudimos registra durante las experimentaciones. A continuación te dejo dos fragmentos de distintas experimentaciones paranormales.

VÍDEOS EXPERIMENTACIONES

Un “atractivo” que en la actualidad permanece, aunque con la diferencia de la peligrosidad que su visita conlleva por el estado del edificio en ruinas, debido al paso del tiempo y al expolio que el edificio ha sufrido desde su abandono.

Tuve la suerte de visitarlo en los años 90 como albergue siendo niño, como a principios del año 2000 y que, desde entonces lo estuve frecuentando para realizar mi investigación personal y, que de una forma muy resumida y exponiendo una parte de lo recopilado durante más de 15 años estás leyendo ahora. Aún hoy día, sigo visitándolo en alguna ocasión al año, como recopilando documentación o testimonios, una investigación que no está cerrada.
De esta forma, he podido ver su expolio con el paso de los años. Pude ver y fotografiar en su día el recuerdo de un sanatorio ya olvidado. Ver las hamacas que utilizaban los enfermos para darse esos “baños de sol” en las terrazas del sanatorio, antiguos muebles y material médico en la parte que quedó sin restaurar y sellada. (Fotografías más abajo).

En la parte central y ala derecha, literas, colchones y almohadas, murales sobre las paredes, trabajos artísticos de aquellos jóvenes que pasaron por allí. Todo tipo de mobiliario, hasta la cocina, algo que en la actualidad salvo por la gran campana extractora de humos que queda en su estancia no daría una pista de lo que fue en un pasado, debido al expolio. La tarima de la sala de exposiciones o teatro, ya desmontada y destrozada. Hasta el propio piso del sanatorio ha sido robado. La gran escultura del cristo que presidía a la entrada del sanatorio fue destrozada. Un largo etcétera que como ya te he comentado antes, el principio del fin del sanatorio.


ENTRADA PRINCIPAL SANATORIO


RESTOS DE HAMACAS


CHAPA MARCO PUERTA HABITACIÓN 43


CAPILLA ORIGINAL Y ACTULIDAD


CRISTO EXPLANADA FRENTE AL SANATORIO


Llevo gran parte de mi vida dedicado a la investigación, tanto a nivel histórico como de fenómenos extraños, y tras años de investigaciones y experimentaciones, quisiera compartir con ustedes ésta que me ha marcado. Aunque se hace complicado el contar todas las vivencias acontecidas en dos décadas de investigación sobre el sanatorio y todo aquello que lo envuelve. Pero aún más complicado, trasmitirles y hacerles llegar las sensaciones y emociones de igual forma que yo las he vivido.

Cuando una vida se apaga, se lleva consigo su historia y recuerdo. Desapareciendo para siempre las vivencias, emociones y sensaciones. Auténticas historias dramáticas dignas de un gran libro, pero que pasan desapercibidas por la vida, sin pena ni gloria, condenadas al olvido.
Historias de secretos desaparecerán sin ser revelados, como otras que también lo harán, porque nunca se les prestó la atención merecida formando parte de esas historias jamás contadas.
No les hablo de historias o acontecimientos con siglos de antigüedad, sino de algo tan cercano, mundano y palpable a la vez, que las sensaciones y sentimientos siguen a flor de piel. Donde los recuerdos permanecen con fuerza por la dureza que estos encierran.
Hoy tienen la oportunidad de ver documentos y fotografías que nunca vieron la luz, conocer una de esas dramáticas historias, cargadas de sentimiento, lucha y coraje.
Una verdad que encierra un dramatismo especial, una realidad olvidada, acallada por el paso de los años. Un punto ya de no retorno tras inhalar esa estela mortal. Auténticos héroes anónimos en su propia historia. Un lugar gélido, donde reina el polvo, las ruinas y la soledad. Un lugar que imanta por su grandiosidad pero que encierra el dolor de cientos de personas.

Valentín Sarabia
(Investigador – Director Murcia Misteriosa)

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